Linked In te da sorpresas, sorpresas te da Linked In
2nd October, 2009
Todos tenemos un referente de tío incompetente, malo, desagradecido, paria, trepa, pelota, inútil, descuidado… vamos un perla. Es el icono que representa todo lo que nunca quisieras ser laboralmente y el compañero que jamás querrías tener de nuevo.
Sabéis resulta muy complicado “airear” en el blog ciertas anécdotas desagradables del tipo en cuestión y resulta comprometido hablar de ello puesto que alguien que puede haber currado conmigo en el pasado puede pensarse que estoy hablando de él si es que alguna vez llega a leer estas líneas. Así que para evitar malentendidos, no describiré ningún comportamiento, ninguna anécdota, ni tan siquiera me referiré a él con un pseudónimo, intentaré dar las menos pistas posibles.
Tan solo os podéis fiar de mi palabra: era horriblemente malo. Ahora diréis que es muy sencillo juzgar a la gente y que mis opiniones son solo mías y que otra gente puede pensar de modo muy distinto. Rotundamente no, he hablado con otros compañeros (más de cuatro) que también tuvieron la suerte de trabajar con él y todos coincidimos, un caso perdido. Uno de ellos me ha pasado hoy un link de Linked In, el servicio social de la web 2.0 donde todo dios tiene su CV allí y su red de contactos y demás donde he podido ver como el susodicho ha actualizado recientemente su estatus laboral.
Los ojos como platos al ver que al tío le han subido de categoría, de hecho es miembro del cuerpo directivo de la empresa donde ahora trabaja. Espectacular, me he quedado atónito. Y yo pringando como el que más, no lo entiendo.
Entonces el siguiente paso es preguntarse como puede ser que ahora esté tan bien considerado si sabemos positivamente que no valía un duro. Una persona no cambia de la noche al día en un par o tres de años, es imposible, o lo veo muy improbable que por méritos personales haya acabado donde está ahora, pero todo puede ser, es una vía perfectamente normal, en mi opinión poco probable pero posible. Otra opción es que siga siendo igual de poco competente, pero haya tenido la suerte de cara, haya jugado muy bien sus cartas y haya sabido colocarse bien y lamer culos a tutiplén… yo creo que esta opción es bastante posible. Finalmente también está la opción de que se tire a una de las mandamasés y/o uno de los jefazos de la compañía y haya obtenido su recompensa, también es otra vía que puede darse.
En fin chicos, ya veis que a veces los servicios sociales y la web 2.0 le hacen reflexionar a uno sobre cosas que ni siquiera esperaría y le hacen descubrir las curiosidades más inverosímiles para que uno pueda torturarse a placer.






amén
No podria estar mes d’acord
Pues a veces la vida nos da sorpresas y te das cuenta de que hay cosas que son injustas, como es el caso este, de que según has comentado una persona que es una plasta acaba en un buen puesto.
Pero no nos queda mas que apechugar y tirar para adelante mientras esperamos nuestra oportunidad.
Bueno… yo conozco unos cuantos casos de ese estilo. Jode, porque te planteas si tus valores para alcanza metas profesionales valen un pimiento… pero al final lo único que te queda es ser tu mismo y jugar tus cartas y tu estilo de juego y a ver hasta donde llegas.
Es mejor pasar de estos seres, es como dice mi mujer, “ojalá llegue muy lejos… y se quede allí, y no vuelva”.
Saludos.
No le des mas vueltas.
El principio de Dilbert alude a una observación satírica de los años 1990 que afirma que las compañías tienden a ascender sistemáticamente a sus empleados menos competentes a cargos directivos para limitar así la cantidad de daño que son capaces de provocar.
http://es.wikipedia.org/wiki/Principio_de_Dilbert
Un saludo
Pablokdc